19:30 h
¿Dónde estás, Aitziber? ¿Dónde te has metido?
Te veo en todas partes. Pero no estás en ninguna. En ninguna....
Tu imagen me llegó
a las seis menos diez
y no pude dormir
ni un instante después,
te confundías con mis sábanas,
te me enredabas en la sien...
Lucías tan real
que casi fui feliz,
pero a las seis y diez
me comprendí sin ti...
eran mis solitarias sábanas
y una habitual mañana gris.
Y tú...
eras mi viento, mas no a favor.
Eras mi barca en el pedregal,
eras mi puerta sin tirador,
eras mi beso buscando hogar.
Y tú...
eras un parto de antigüedad,
maña de un diablo despertador.
Eras espuma de soledad,
carne con llagas de desamor.
Y así...
fuiste la otra mitad
de amanecer
que no alumbró...
jamás.
(Silvio Rodríguez)
jueves, 3 de julio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
